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jueves, 7 de enero de 2010

INVIERNO: GENERAL RUSO

A lo largo de la Historia, han aparecido grandes militares u hombres de armas capaces de fabulosas gestas bélicas y tácticas. Enseguida, nos viene a la cabeza nombres como Alejandro Magno, Napoleón, Julio César (a pesar de lo que dicen algunas ediciones del Trivial Pursuit jamás fué proclamado emperador) etc...; pero ¿por qué no nombrar a un general capaz de diezmar a los ejércitos más fabulosos sin sufrir baja alguna?.
Las tres ocasiones más famosas en que dicho general venció clamorosamente fueron: contra Carlos XII de Suecia (a principios del siglo XVIII),contra Napoleón (a principios del siglo XIX) y contra Hitler (a mediados del siglo XX).

Rusia, puede permitirse el lujo de ceder terreno dejando que el enemigo penetre y alargue sus lineas de comunicacion y abastecimiento. A ello le añadimos la práctica de "tierra quemada" consistente en no dejar nada de utilidad al enemigo en su avance, añadamos también a ello la congelación de caminos y otras vias de comunicación , asi como un abundante barro en el deshielo estacional y por último barnicemos el escenario con unas constantes muy bajas temperaturas.

Carlos XII de Suecia se dirigia hacia Moscú con 40.000 hombres. Eufórico por haber vencido en la batalla de Nerva (1700) a una coalición antisueca compuesta por daneses,polacos y rusos, se lanzó a la invasión de Polonia y Rusia. Su contrincante era Pedro I el Grande quien, le dejó avanzar hacia Ucrania donde se supone que Carlos XII contaría con el apoyo de un jefe cosaco, cosa que al final no ocurrió. Se le vino encima el invierno de 1708 a 1709 lo que le provocó unas 20.000 bajas. Como Pedro I seguía bloqueando la hipotética llegada de refuerzos, Carlos XII se vió obligado a presentar batalla a la desesperada en los campos de Poltava de donde solo sobrevivieron 1.500 hombres, entre ellos el propio Carlos, que huyó a Turquía.

Napoleón, intentó lo mismo que Carlos XII de Suecia pero en 1812. Se lanzó a la invasión de Rusia al mando de unos 600.000 hombres (la famosa Gran Armeé) y ello le supuso el principio del fin, su cuenta atrás hacia Waterloo. Napoleón esperaba lograr sus objetivos militares antes de la llegada del invierno y el primero de ellos era la conquista de Moscú. Pero Napoleón no esperaba que el ejército del zar Alejandro (compuesto por 200.000 hombres) tardara tanto en presentar batalla.

A principios de verano se produjo la batalla de Smolensko, con victoria napoleónica. No obstante le supuso unas bajas de 145.000 hombres por heridas, enfermedades y hambre. Como el zar también sufrió muchas bajas decidió replegar a su ejército para defender Moscú (operación asignada al general Kutusov). La batalla de Borodino tenía como objetivo para Kutusov salvar Moscú pero fué arrollado por las tropas napoleónicas en franca superioridad. Las pérdidas para ambos bandos fueron escalofriantes. Napoleón se quedó con solo 100.000 hombres bajo su mando y Kutusov con unos 55.000 efectivos.

Ante esta debacle, Kutusov tomó una decisión que dejó a Napoleón petrificado. Ante la imposibilidad de defender Moscú evacuó la ciudad y la quemó. Cuando en septiembre , Napoleón entró en ella con 95.000 hombres se encontró una ciudad desolada e incapaz de alimentar a sus efectivos. Comprendió rápidamente que quedarse alli suponía morir de hambre y de frío asi que emprendió la retirada inmediatamente. Los soldados franceses debía recorrer cientos de kilométros,hambrientos y ateridos de frío además de hostigados por el ejército ruso que se aprovechaba del conocimiento del terreno. Esta situación duró 2 meses aproximadamente, pero Napoleón abandonó antes sus tropas para volver a París para sofocar ciertas revueltas que inestabilizaban su Imperio. Poco despúes llegaban sus 25.000 supervivientes y fieles soldados.

Adolf Hitler,en junio de 1941 puso en marcha la Operación Barbarroja para tomar Rusia. Para ello, dispuso de tres grupos de ejércitos completos que se extendían desde el Báltico hasta el Mar Negro. Tras romper las líneas rusas, cada ejército alemán penetró rápidamente en el territorio ruso para copar a su ejército defensor. Los primeros objetivos eran Leningrado (San Petersburgo), Moscú y Stalingrado (Volgogrado) pero Hitler demostró desconocer los principales principios del arte militar.

En diciembre de 1941 los alemanes se encontraban en los arrabales de Moscú a 45 grados bajo cero. A esa temperatura, el armamento y las municiones no funcionaban,no se podía tocar nada metálico sin guantes, los pies y manos se congelaban, los motores y carros de combate no arrancaban y hasta el aire se tornaba irrespirable. La contraofensiva rusa se produjo en pleno invierno y en la primavera de 1942, los alemanes ya habían retrocedido a 300 km de Moscú, curiosamente a Smolensko (ironías de la Historia).

Stalingrado, era una ciudad muy importante por su industria pesada y por ser un gran nudo de comunicaciones. En noviembre de 1942 el Sexto Ejército alemán se encontraba en sus inmediaciones al mando de Von Paulus. Pero la retaguardia del ejército alemán estaba confiada a unidades rumanas e italianas, las cuales cedieron ante los rusos en la margen derecha del río Don. Así, el Sexto Ejército germano y parte del Cuarto Ejército Panzer (llamado asi por sus unidades de carros de combate del mismo nombre) quedaron aislados.

Von Paulus pidió refuerzos externos para romper su aislamiento y le fueron enviados al mando del general Manstein. Pero los rusos, viendo la llegada de dichos refuerzos, debilitaron sus propias defensas de la ciudad sacando algunas unidades de las mismas y salieron al encuentro de la unidad de Manstein para evitar que ésta llegara en auxilio de Von Paulus. Un constante hostigamiento y la inestimable ayuda del general Invierno consiguieron impedir la llegada de Manstein. Von Paulus pidió permiso para retirarse en fuerza , rompiendo su bloqueo para salvar a su ejército del exterminio pero Hiter se lo prohibió expresamente. Por lo tanto, unos 300.000 soldados alemanes permanecieron un tiempo más embolsados siendo víctimas de hambre, enfermedades y sobre todo de frío. Von Paulus se rindió a los rusos con los supervivientes que quedaban.

viernes, 23 de octubre de 2009

Libros sobre la Guerra Civil Española


Es ingente la cantidad de bibliografía existente sobre este tema. Superadas ya las muy distantes versiones, apologéticas franquistas unas y exacerbadamente izquierdistas otras (véase bibliografía franquista durante la Dictadura y la bibliografía de la editorial Ruedo Ibérico durante el postfranquismo y Transición) pasamos a un revisionismo actual el cuál promueve una polémica historiográfica inexistente en el fondo pero que ayuda a lanzar con más fuerza comercial un título u otro.

Básicamente, la versión conservadora actual de la Guerra Civil trata de explotar entre otros puntos:la versión del inicio de la guerra civil en la revolución de Asturias de 1934,la responsabilidad y malignidad de todo el Estado republicano en el caso de los asesinatos de Paracuellos del Jarama, la maldad premeditada de Juan Negrín a la hora de acabar con Andreu Nin y el POUM, la sumisión del citado Negrín al Partido Comunista y la URSS, ensalzar el modo de conducir la guerra de Franco, el peligro comunista durante la Segunda República anterior al conflicto armado, la gran cantidad de material recibido por la República de parte de la URSS, el supuesto despilfarro del oro de Moscú, las checas secretas comunistas etc....

Por parte de los historiadores progresistas o de talante prorrepublicano se hace hincapié sobre todo en los siguientes puntos: la mediocridad militar de Franco,la ponderación de la ayuda recibida por el bando rebelde declarandola determinante para la victoria franquista, destacar el valor miliciano y civil,destacar el valor de la mujer en el bando republicano en cualquiera de sus aspectos,destacar las masacres franquistas de Badajoz y Guernica,el dolor y la magnitud del exilio republicano tras el conflicto etc....

A continuación voy a reseñar unos libros sobre la contienda, dejando para otro post posterior la reseña en profundidad de mis dos libros favoritos en torno al conflicto cuyos titulos me reservo de momento.

En "LA BATALLA DE MADRID", el autor, Jorge M.Reverte nos retrata un fresco sobre la batalla citada (la más famosa junto a la Batalla del Ebro)en el cual nos mezcla un estilo de novela, con tintes de testimonio personal de algunos coetáneos al evento, y todo ello a su vez aliñado (disculpadme el lenguaje gastronómico pero es la forma más acertada de retratar este libro a mi parecer)con un profundo academicismo y dominio de fuentes (algunas inéditas hasta la llegada de este libro)y con una guinda estupenda de historia militar en forma de partes de guerra de cada uno de los bandos al final de cada dia relatado por Reverte. La estructura es de diario de guerra (aunque no escribe sobre todos los dias de la batalla). El autor nos comenta que ha excluido las batallas de Jarama y de Guadalajara porque aunque están militarmente relacionadas con el asalto franquista a Madrid no tienen el espíritu de ciudad asediada por legionarios y moros franquistas que él quiere describir. Libro rico en detalles y ameno pero demasiado recargado para quienes desean hacer sus primeras lecturas en torno a la Guerra Civil.

En la " BATALLA DEL EBRO",el autor, Jorge M. Reverte nos inaugura un estilo que calcará al milimetro en su posterior obra "LA BATALLA DE MADRID" que acabo de reseñar. El interés de este libro radica en el cambio de escenario. Ahora no hablamos de una fuerza aguerrida de legionarios, moros, falangistas y militares franquistas al ataque de la ciudad de Madrid; ahora se trata de un choque de titanes entre el ejercito franquista que ya ha conquistado la cornisa cantábrica y dividido el territorio republicano en dos por Vinaroz(Castellón) y el Ejercito Popular de la República que echa toda la carne en el asador con su recién recibido material ruso para demostrar a Franco y a las democracias parlamentarias que la República no está vencida. El interés del libro radica en que nos traslada del frente de batalla a los despachos de las sedes diplomáticas republicanas y a las gestiones de Negrín por gran parte de Europa de una manera integradora, como si de un todo se tratara.

En " LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA" Pierre Vilar nos muestra un equilibrio perfecto entre erudición y aunténtica síntesis (el libro tiene 175 páginas). No profundiza en demasía en ningún aspecto pero apenas se deja alguno de ellos por tratar. Destaca en interés el principio y el final del libro. En el principio hace una reflexión en torno al debate del origen del conflicto y si fué posible evitarlo y para ello nos pone de ejemplo las obras de dos políticos republicanos tituladas "NO FUÉ POSIBLE LA PAZ" (de Jose María Gil Robles)y " LA PAZ FUÉ POSIBLE" (de Joaquín Chapaprieta). Pero lo mejor del libro a mi juicio son las reflexiones finales del autor en las cuales culpa a su país (Francia) de haber prestado una ayuda insuficiente y zafia a la República además de recordarle al ciudadano francés, que los tanques que liberarosn París de los nazis en agosto de 1944 tenían escritos en su blindaje nombres como Ebro, Guadalajara, Jarama... (nombres de batallas en donde la República se batió con mejores resultados)y ello se debía a que eran soldados republicanos exiliados los que ayudaban a liberar a Francia del yugo nazi, justo lo que Francia se negó a hacer con España unos años antes.La parte más árida del libro es aquella que hace mención a los temas internos de Cataluña, región a la que el autor está vinculado en lo personal y en lo académico y que le quita un poco de visión de conjunto a la obra.

En " JUAN NEGRÍN. LA REPÚBLICA EN GUERRA", el autor del libro, Ricardo Miralles somete a Juan Negrín a una análisis biográfico, político,histórico y científico desconocido hasta el momento y es el primer historiador que se ha atrevido a quitar basura de encima de un personaje que últimamente está siendo reivindicado y siendo puesto en el lugar que la Historia de España le ha negado hasta ahora.La principal premisa sobre la que trabaja Miralles es la de deshacer el mito de la sumisión del personaje al PCE y a las directrices de la URSS. Recientemente, un gran historiador como es Angel Viñas ha afirmado tras estudiar fuentes y archivos de medio mundo acerca del conflicto civil que Juan Negrín mandaba y arrastraba al PCE y no al revés. Otra cosa, añado yo a título personal, es que los más de 700 asesores rusos en todas las materias militares y demás combatientes de origen ruso no hicieran algunas cosas a espaldas de Negrín por orden directa y secreta de Stalin. Al enterarse de dichos asuntos Negrín poco o nada podía hacer contra el único país que ayudó de verdad a la República militarmente. Pero es bien sabido, que tanto el anterior jefe de gobierno republicano (Largo Caballero) como Negrín jamás dejaron que los asesores soviéticos condujeran las operaciones militares y si los combatientes comunistas ocupaban un lugar destacado era precisamente por su absoluta fidelidad a Negrín y su fe en la resistencia a ultranza en la mayoría de operaciones militares. Nos destaca Miralles el capítulo de las relaciones de Negrín con Azaña (Jefe del Estado)las cuales pasaron del más puro entendimiento en todos los aspectos a un distanciamiento brutal (aunque guardando las formas) por los intentos de uno por resistir hasta el final y los intentos del otro por mediar y acabar cuanto antes con la guerra aunque eso significara servir la victoria militar a Franco en bandeja. Este libro es un aperitivo de lo que se avecina ya que recientemente , la familia y descendientes de Negrín han accedido a la apertura de los archivos personales del personaje. Lo más original del libro me parece la parte científica de Negrín quien en plena contienda era capaz de abstraerse y escribir conferencias y asistir a congresos de Bioquímica e Histología en Europa como buen Bioquímico y discípulo de Cajal que era.El libro pues, no es para principiantes ni para aquellos que no estén dispuestos a asumir que Negrín no era el lacayo de Stalin del bando republicano

En "VICENTE ROJO, EL GENERAL QUE HUMILLÓ A FRANCO" Carlos Blanco nos rescata del olvido histórico e historiográfico a este personaje (ya comentado en mi último post). Lo mejor del libro a mi modo de ver es el análisis del mundo militar español desde principios del siglo XX hasta el inicio de la contienda. Nos habla del enfrentamiento de dos corrientes mayoritarias en el militarismo español como son los "africanistas" (futuros integrantes en su mayoría en el golpe de estado del 17 de julio de 1936 y de la Unión Militar Española o UME) y los que yo llamaría "civilistas" (futuros defensores de la República y núcleo de la Unión de Militares Republicanos y Antifascistas o UMRA). El libro nos retrata someramente la vida del general Rojo para centrarse más específicamente en sus dotes como docente, estudioso de temas militares y gran estratega de la República en guerra. Nos destapa la tentación de Rojo de ingresar en el PCE (por su moderación política y revolucionaria asi como su disciplina en la lucha y sometimiento al gobierno republicano), su catolicismo prácticante, su desconocido exilio y su vuelta a España. Un gran libro para un gran olvidado.

Por último, quiero reseñar el libro "FALACIAS DE LA GUERRA CIVIL" del mismo autor, Carlos Blanco. En él nos derrumba varios mitos comúnmente aceptados por la historiografía franquista y que empiezan a ser revisados en los últimos años siendo este libro una muestra de ello.Nos habla Blanco de la falsedad del peligro comunista que tanto sirvió de excusa para los franquistas para sublevarse y nos recuerda que los documentos que se atribuían al PCE y a soviéticos encubiertos en España en los cuales se planeaba una toma del poder y la instauración de un "soviet español" son declarados falsos por todos los historiadores (tanto españoles como extranjeros) excepto por los apologetas franquistas del momento. Nos destaca Blanco el papel destacado de personajes de segunda línea en el levantamiento militar pero indispensables en el mismo, tales como Valentín Galarza (teniente coronel monárquico que actuaba de enlace entre altos militares conspiradores en Madrid)y Santiago Martín Báguenas (comisario y antiguo subordinado de Mola en la Dirección General de Seguridad). Nos hace hincapié Blanco en que el material recibido de la URSS por parte de la República siempre fué en menor cantidad y regularidad que el recibido por Franco de las potencias fascistas, siendo este un punto siempre negado por los historiadores profranquistas. Nos demuestra con cierta lógica el autor cómo a diferencia de lo que Franco decía, sin la ayuda de los Junkers alemanes y Savoia italianos llegados el 24 de julio al norte de Africa no le hubiera sido posible pasar apenas tropas a la Península y por ello imposible no iniciar una guerra sino que ni siquiera hubiera podido mantener un golpe de Estado mas de unos dos dias.

Me dejo en el tintero el comentario de más libros sobre la Guerra Civil destacando dos buenas obras de conjunto como son "LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA" de Hugh Thomas y "LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA" de Antony Beevor.

No obstante quedo al servicio de mis queridos lectores para resolver o ampliar cualquier aspecto del post.