viernes, 18 de diciembre de 2009

BERNARDO GUI Y LA INQUISICIÓN

Bernardo Gui (1261-1331) fué un religioso dominico que desde bien temprano obtuvo diversos cargos inquisitoriales en diversas partes del occidente europeo y que pronto cobró fama por su astucia e iniciativa a la hora de combatir las herejías del momento, asi como por haber escrito un manual sobre métodos inquisitoriales que sirvió de guía a otros famosos inquisidores.Para los curiosos del personaje y para los amigos del "corta" y "pega" recomiendo el articulito de la Wikipedia que, sin ser demasiado extenso es bastante explicativo. Como curiosidad literaria, recuerdo que este personaje histórico aparece en el libro de Umberto Eco "El Nombre de la Rosa" así como en la pelicula del mismo nombre.



En su "Manual del Inquisidor" nos advierte Bernardo que no se puede usar un método único e infalible para vencer al Maligno, ya que hacer eso es darle ventaja a las fuerzas del Mal, las cuáles neutralizarían las estrategias y argucias del inquisidor. Dicho esto, el inquisidor deberá sacar provecho tanto de las respuestas de los acusados, como del testimonio de los acusadores y también y sobre todo de su propia experiencia.



La obra de Gui se centra sobretodo en desenmascarar a cinco tipos de sectas: la primera de ellas sería la de los "maniqueos" (fundada en la zona del actual Irán a finales del siglo III d.c por el sabio persa Mani) los cuáles tenían una creencia marcadamente dualista en la cuál el espíritu del hombre pertenece a Dios y el cuerpo al demonio estableciéndose una lucha constante entre ambos y la búsqueda final del triunfo del primero sobre el segundo. La segunda herejía nombrada por Gui es la de los "valdenses"(fundada a finales del siglo XII d.c en Lyon por un comerciante adinerado llamado Pedro Valdo)los cuáles practicaban un cristianismo primitivo basado en la venta de sus bienes e inicio de una vida de pobreza y comunión con el evangelio. El tercer grupo herético serían los "pseudoapóstoles" o "begardos" (grupo formado en torno a 1215 d.c en Alemania y cuya variante femenina sería llamada "beguinas") que llevaban una vida austera, viviendo con sencillez, recitando comunitariamente el oficio y rezando asiduamente, siendo sus pilares la piedad, la pobreza y la pureza. El cuarto grupo sería el de los judíos conversos que según Gui "retornan al vómito del judaísmo".El quinto y último grupo en el Manual de Bernardo Gui son toda la miríada de hechiceros, adivinos e invocadores de demonios "cuyas prácticas pestilentes perjudican mucho a la pureza de la fe".



He de añadir que cada uno de esos cinco grupos dan para mucho , sobre todo los tres primeros, los cuáles reunían unas características comunes de pobreza y vida cristiana primitiva pero se diferenciaban en su dogma y rituales. Añadir además que existían muchas más sectas en aquellos siglos medievales (y en anteriores y posteriores) y a ellas se debe la futura Reforma protestante en cualquiera de sus variantes.


Para estudiar estos temas relacionados con el cristianismo, la Iglesia y la Edad Media recomiendo encarecidamente cualquier libro de dos magníficos historiadores españoles especializados en estos temas como son Teófanes Egido y Emilio Mitre Fernández.

jueves, 17 de diciembre de 2009

LA SANIDAD DURANTE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Debido a la gran dimensión de los ejércitos movilizados durante el conflicto y las cuantiosas bajas que se producian, los servicios médicos militares tuvieron que afrontar problemas sin precedentes. Había que evacuar a los heridos de las líneas de fuego al anochecer o utilizando las técnicas de las "barreras de fuego" (grupos de arriesgados camilleros que salían en busca de heridos bajo un fuego de protección).



Los oficiales médicos prestaban primeros auxilios en refugios improvisados, a la par, se iban inventando nuevos sistemas de evacuación cada vez más especializados hacia zonas más alejadas de los frentes.

En el frente occidental, las ambulancias motorizadas fueron abriendose paso entre aquellas tiradas por caballos, además, dichas ambulancias fueron agrupandose en cuerpos de ambulancias militares.

Los británicos, por otra parte crearon los llamados dispensarios, consistentes en hospitales móviles, situados a unos pocos kilómetros del frente, fuera del radio de acción de la artillería ligera (no de la pesada) y en los cuales los equipos quirúrgicos se iban relevando en unas salas de operaciones que podían albergar hasta 4 o 5 operaciones simultáneas. En ellos se atendían tanto a aquellos que necesitaban cirugía inmediata como a los que estaban demasiado graves para poder moverse.

La medicina militar del momento descubrió que había un mundo nuevo de heridas, enfermedades e infecciones hasta entonces desconocidas o poco documentadas. Más allá de las cotidianas amputaciones y extracciones de proyectiles y/o metralla, los cirujanos se encontraban con que las granadas arrancaban el hueso y los músculos dejándo al aire heridas imposibles de cerrarse, por lo que la campiña francesa, repleta de organismos microscópicos, provocaba la gangrena gaseosa y el tétanos.

También encontraron los cirujanos situaciones nuevas como el shock quirúrgico, el "pie de trinchera" (putrefacción del pie por efecto de una humedad continua y fría),irritaciones oculares y/o de garganta severas por gases bélicos, quemaduras cutáneas crónicas, por no hablar de la "neurosis de guerra" que producía ataques de histeria en los soldados, desorientación, paralisis, desobediencia a las órdenes etc...

Los piojos campaban a sus anchas, descubriendose además que eran portadores de fiebres tifoideas que pasaron a llamarse durante un tiempo "fiebre de las trincheras".

Pero, las necesidades de la guerra y la experiencia de la misma estimularon notables adelantos médicos. Por ejemplo, se descubrió la importancia de mantener irrigadas continuamente las heridas, se realizaron trasfusiones de sangre en medio de la batalla en algunos casos con sangre almacenada y no con la de donantes inmediatos, en los dispensarios se instalaron aparatos de RX para localizar metralla y balas etc...

Todo ello nos lleva a una relexión polémica: ¿cuánto ha avanzado la ciencia (no solo la sanitaria) gracias a los grandes acontecimientos bélicos de nuestra Humanidad?¿nos compensa haber avanzado a través de semejantes sendas?. Los doctores nazis de los campos de exterminio del Tercer Reich nos contestarían que "mucho" y "si" a las citadas cuestiones. Pero sus respuestas quedan para un próximo y polémico post.

viernes, 23 de octubre de 2009

Libros sobre la Guerra Civil Española


Es ingente la cantidad de bibliografía existente sobre este tema. Superadas ya las muy distantes versiones, apologéticas franquistas unas y exacerbadamente izquierdistas otras (véase bibliografía franquista durante la Dictadura y la bibliografía de la editorial Ruedo Ibérico durante el postfranquismo y Transición) pasamos a un revisionismo actual el cuál promueve una polémica historiográfica inexistente en el fondo pero que ayuda a lanzar con más fuerza comercial un título u otro.

Básicamente, la versión conservadora actual de la Guerra Civil trata de explotar entre otros puntos:la versión del inicio de la guerra civil en la revolución de Asturias de 1934,la responsabilidad y malignidad de todo el Estado republicano en el caso de los asesinatos de Paracuellos del Jarama, la maldad premeditada de Juan Negrín a la hora de acabar con Andreu Nin y el POUM, la sumisión del citado Negrín al Partido Comunista y la URSS, ensalzar el modo de conducir la guerra de Franco, el peligro comunista durante la Segunda República anterior al conflicto armado, la gran cantidad de material recibido por la República de parte de la URSS, el supuesto despilfarro del oro de Moscú, las checas secretas comunistas etc....

Por parte de los historiadores progresistas o de talante prorrepublicano se hace hincapié sobre todo en los siguientes puntos: la mediocridad militar de Franco,la ponderación de la ayuda recibida por el bando rebelde declarandola determinante para la victoria franquista, destacar el valor miliciano y civil,destacar el valor de la mujer en el bando republicano en cualquiera de sus aspectos,destacar las masacres franquistas de Badajoz y Guernica,el dolor y la magnitud del exilio republicano tras el conflicto etc....

A continuación voy a reseñar unos libros sobre la contienda, dejando para otro post posterior la reseña en profundidad de mis dos libros favoritos en torno al conflicto cuyos titulos me reservo de momento.

En "LA BATALLA DE MADRID", el autor, Jorge M.Reverte nos retrata un fresco sobre la batalla citada (la más famosa junto a la Batalla del Ebro)en el cual nos mezcla un estilo de novela, con tintes de testimonio personal de algunos coetáneos al evento, y todo ello a su vez aliñado (disculpadme el lenguaje gastronómico pero es la forma más acertada de retratar este libro a mi parecer)con un profundo academicismo y dominio de fuentes (algunas inéditas hasta la llegada de este libro)y con una guinda estupenda de historia militar en forma de partes de guerra de cada uno de los bandos al final de cada dia relatado por Reverte. La estructura es de diario de guerra (aunque no escribe sobre todos los dias de la batalla). El autor nos comenta que ha excluido las batallas de Jarama y de Guadalajara porque aunque están militarmente relacionadas con el asalto franquista a Madrid no tienen el espíritu de ciudad asediada por legionarios y moros franquistas que él quiere describir. Libro rico en detalles y ameno pero demasiado recargado para quienes desean hacer sus primeras lecturas en torno a la Guerra Civil.

En la " BATALLA DEL EBRO",el autor, Jorge M. Reverte nos inaugura un estilo que calcará al milimetro en su posterior obra "LA BATALLA DE MADRID" que acabo de reseñar. El interés de este libro radica en el cambio de escenario. Ahora no hablamos de una fuerza aguerrida de legionarios, moros, falangistas y militares franquistas al ataque de la ciudad de Madrid; ahora se trata de un choque de titanes entre el ejercito franquista que ya ha conquistado la cornisa cantábrica y dividido el territorio republicano en dos por Vinaroz(Castellón) y el Ejercito Popular de la República que echa toda la carne en el asador con su recién recibido material ruso para demostrar a Franco y a las democracias parlamentarias que la República no está vencida. El interés del libro radica en que nos traslada del frente de batalla a los despachos de las sedes diplomáticas republicanas y a las gestiones de Negrín por gran parte de Europa de una manera integradora, como si de un todo se tratara.

En " LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA" Pierre Vilar nos muestra un equilibrio perfecto entre erudición y aunténtica síntesis (el libro tiene 175 páginas). No profundiza en demasía en ningún aspecto pero apenas se deja alguno de ellos por tratar. Destaca en interés el principio y el final del libro. En el principio hace una reflexión en torno al debate del origen del conflicto y si fué posible evitarlo y para ello nos pone de ejemplo las obras de dos políticos republicanos tituladas "NO FUÉ POSIBLE LA PAZ" (de Jose María Gil Robles)y " LA PAZ FUÉ POSIBLE" (de Joaquín Chapaprieta). Pero lo mejor del libro a mi juicio son las reflexiones finales del autor en las cuales culpa a su país (Francia) de haber prestado una ayuda insuficiente y zafia a la República además de recordarle al ciudadano francés, que los tanques que liberarosn París de los nazis en agosto de 1944 tenían escritos en su blindaje nombres como Ebro, Guadalajara, Jarama... (nombres de batallas en donde la República se batió con mejores resultados)y ello se debía a que eran soldados republicanos exiliados los que ayudaban a liberar a Francia del yugo nazi, justo lo que Francia se negó a hacer con España unos años antes.La parte más árida del libro es aquella que hace mención a los temas internos de Cataluña, región a la que el autor está vinculado en lo personal y en lo académico y que le quita un poco de visión de conjunto a la obra.

En " JUAN NEGRÍN. LA REPÚBLICA EN GUERRA", el autor del libro, Ricardo Miralles somete a Juan Negrín a una análisis biográfico, político,histórico y científico desconocido hasta el momento y es el primer historiador que se ha atrevido a quitar basura de encima de un personaje que últimamente está siendo reivindicado y siendo puesto en el lugar que la Historia de España le ha negado hasta ahora.La principal premisa sobre la que trabaja Miralles es la de deshacer el mito de la sumisión del personaje al PCE y a las directrices de la URSS. Recientemente, un gran historiador como es Angel Viñas ha afirmado tras estudiar fuentes y archivos de medio mundo acerca del conflicto civil que Juan Negrín mandaba y arrastraba al PCE y no al revés. Otra cosa, añado yo a título personal, es que los más de 700 asesores rusos en todas las materias militares y demás combatientes de origen ruso no hicieran algunas cosas a espaldas de Negrín por orden directa y secreta de Stalin. Al enterarse de dichos asuntos Negrín poco o nada podía hacer contra el único país que ayudó de verdad a la República militarmente. Pero es bien sabido, que tanto el anterior jefe de gobierno republicano (Largo Caballero) como Negrín jamás dejaron que los asesores soviéticos condujeran las operaciones militares y si los combatientes comunistas ocupaban un lugar destacado era precisamente por su absoluta fidelidad a Negrín y su fe en la resistencia a ultranza en la mayoría de operaciones militares. Nos destaca Miralles el capítulo de las relaciones de Negrín con Azaña (Jefe del Estado)las cuales pasaron del más puro entendimiento en todos los aspectos a un distanciamiento brutal (aunque guardando las formas) por los intentos de uno por resistir hasta el final y los intentos del otro por mediar y acabar cuanto antes con la guerra aunque eso significara servir la victoria militar a Franco en bandeja. Este libro es un aperitivo de lo que se avecina ya que recientemente , la familia y descendientes de Negrín han accedido a la apertura de los archivos personales del personaje. Lo más original del libro me parece la parte científica de Negrín quien en plena contienda era capaz de abstraerse y escribir conferencias y asistir a congresos de Bioquímica e Histología en Europa como buen Bioquímico y discípulo de Cajal que era.El libro pues, no es para principiantes ni para aquellos que no estén dispuestos a asumir que Negrín no era el lacayo de Stalin del bando republicano

En "VICENTE ROJO, EL GENERAL QUE HUMILLÓ A FRANCO" Carlos Blanco nos rescata del olvido histórico e historiográfico a este personaje (ya comentado en mi último post). Lo mejor del libro a mi modo de ver es el análisis del mundo militar español desde principios del siglo XX hasta el inicio de la contienda. Nos habla del enfrentamiento de dos corrientes mayoritarias en el militarismo español como son los "africanistas" (futuros integrantes en su mayoría en el golpe de estado del 17 de julio de 1936 y de la Unión Militar Española o UME) y los que yo llamaría "civilistas" (futuros defensores de la República y núcleo de la Unión de Militares Republicanos y Antifascistas o UMRA). El libro nos retrata someramente la vida del general Rojo para centrarse más específicamente en sus dotes como docente, estudioso de temas militares y gran estratega de la República en guerra. Nos destapa la tentación de Rojo de ingresar en el PCE (por su moderación política y revolucionaria asi como su disciplina en la lucha y sometimiento al gobierno republicano), su catolicismo prácticante, su desconocido exilio y su vuelta a España. Un gran libro para un gran olvidado.

Por último, quiero reseñar el libro "FALACIAS DE LA GUERRA CIVIL" del mismo autor, Carlos Blanco. En él nos derrumba varios mitos comúnmente aceptados por la historiografía franquista y que empiezan a ser revisados en los últimos años siendo este libro una muestra de ello.Nos habla Blanco de la falsedad del peligro comunista que tanto sirvió de excusa para los franquistas para sublevarse y nos recuerda que los documentos que se atribuían al PCE y a soviéticos encubiertos en España en los cuales se planeaba una toma del poder y la instauración de un "soviet español" son declarados falsos por todos los historiadores (tanto españoles como extranjeros) excepto por los apologetas franquistas del momento. Nos destaca Blanco el papel destacado de personajes de segunda línea en el levantamiento militar pero indispensables en el mismo, tales como Valentín Galarza (teniente coronel monárquico que actuaba de enlace entre altos militares conspiradores en Madrid)y Santiago Martín Báguenas (comisario y antiguo subordinado de Mola en la Dirección General de Seguridad). Nos hace hincapié Blanco en que el material recibido de la URSS por parte de la República siempre fué en menor cantidad y regularidad que el recibido por Franco de las potencias fascistas, siendo este un punto siempre negado por los historiadores profranquistas. Nos demuestra con cierta lógica el autor cómo a diferencia de lo que Franco decía, sin la ayuda de los Junkers alemanes y Savoia italianos llegados el 24 de julio al norte de Africa no le hubiera sido posible pasar apenas tropas a la Península y por ello imposible no iniciar una guerra sino que ni siquiera hubiera podido mantener un golpe de Estado mas de unos dos dias.

Me dejo en el tintero el comentario de más libros sobre la Guerra Civil destacando dos buenas obras de conjunto como son "LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA" de Hugh Thomas y "LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA" de Antony Beevor.

No obstante quedo al servicio de mis queridos lectores para resolver o ampliar cualquier aspecto del post.

miércoles, 14 de octubre de 2009

General Vicente Rojo Lluch


En respuesta a mi amigo y profesor Felipe Sigüenza Tarí quien me pidió en su dia un post sobre un aspecto desconocido de la Segunda República o de la Guerra Civil: He de comenzar diciendo que no hace falta rebuscar demasiado para encontar temas o personajes poco o nada tratados sobre ese periodo. Miré varios candidatos a post y al final no me decidía entre la talla literaria y académica de Manuel Azaña o la importancia militar y talla intelectual de Vicente Rojo. Finalmente me he decidido por el segundo personaje, dejando el primero para un próximo post.

Advierto previamente que mi post no pretende aportar nada a su biografía y que quien desee saber rápidamente algo sobre este personaje puede hacerlo a través de Wikipedia, cuyo artículo sobre Vicente Rojo es bastante interesante. Mi intención es resaltar aquellos puntos biográficos más interesantes y fácilmente enlazables con temas de la Guerra Civil asi como añadir algún dato poco o nada conocido sobre el personaje.

Vicente Rojo Lluch nació en Fuente La Higuera (Valencia) en 1894 y provenía de familia de militares, lo cual, unido a la carestía familiar le empujó a seguir la tradición familiar e ingresó como cadete en la Academia de Infantería de Toledo de la cuál salió en el puesto 4 de casi 400 cadetes. Tras salir de la Academia se marchó un tiempo a Marruecos y en 1922 volvió a la Academia de Infantería pero como docente y es entonces cuando Rojo empieza a despuntar como militar modélico.

Ya en sus tiempos de cadete leyó el libro " Los cadetes" de los profesores Ibañez y Angulo los cuales en dicha obra trataban de imbuir a los estudiantes un espíritu de ejército sometido al deseo del pueblo y al poder gubernamental, desechando de este modo el papel de ejército vigilante de dicho poder. Se trataba de crear un ejército moderno, no solo en lo táctico y en lo material sino también en lo ideológico. He de añadir, que dicha idea chocaba de lleno con la filosofía de los militares africanistas que practicaban su particular guerra colonial en Marruecos y que tan arropado tenían a nuestro complacido monarca Alfonso XIII. Militares africanistas destacados serían Franco, Millán Astray, Yagüe, Mola etc...;casualmente los contrincantes de Rojo en la posterior Guerra Civil.

Como docente, Rojo creó junto a Emilio Alamán, su amigo y compañero más querido, la que se llamó Colección Bibliográfica Militar, revista mensual que se obtenía por suscripción y que alcanzó gran éxito y tirada. En ella se continuaba la idea de Ibañez y Angulo y se informaba sobre tácticas y métodos de los más modernos ejércitos europeos del momento. He de apuntar una curiosidad, y es que poco tiempo despúes, en pleno conflico civil, Alamán y Rojo coincidieron en el campo de batalla. Alamán como defensor del Alcázar de Toledo y Rojo como atacante del mismo. Es más, ambos conversaron durante unos instantes acerca de la rendición del mismo, cosa que no ocurrió.

En febrero de 1936, Vicente Rojo recibe el triunfo del Frente Popular siendo nombrado comandante y llega a octubre de 1937 siendo general y no solo eso sino que, siendo todavia coronel ya era Jefe del Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas y Jefe del Estado Mayor del E jército de Tierra. Para los no entendidos en terminología militar esto significa ser el Jefe del ejército de la República estando solo por debajo del Ministro de la Guerra, del Presidente del Gobierno y del Presidente de la República. Anteriormente a esto ya había sido la mano derecha del general Miaja en la defensa de Madrid donde hizo gala de su poder organizador llegando a ganarse el respeto de propios y extraños.

El tema de los rápidos ascensos en el ejército es un controvertido tema ya que mucho antes de la guerra se produjeron tensiones dentro de la institución castrense debido a los rápidos ascensos por méritos de guerra (no siempre demostrables), los cuales dejaban en la más completa humillación a quienes esperaban su ascenso por antigüedad. Con Primo de Rivera se intentó crear una comisión que supervisara estos ascensos pero quedó en papel mojado hasta la reforma militar de Manuel Azaña en el bienio reformador republicano (1931 -1933).

Durante la propia Guerra Civil, este tema estuvo más vigente que nunca en ambos bandos. Me explico.

En el bando sublevado, había escasez de mandos intermedios, hilos conductores entre la oficialidad y los suboficiales y tropa. Por ello se creó el cuerpo de alféreces provisionales. Para ingresar en las academias de alféreces solo se exigía el título de bachiller elemental y pasar un cursillo de 24 dias. Posteriormente fué de 30 dias. Este cursillo asi como sus requisitos de entrada, duración y compromisos se fueron modificando siguiendo la evolución de la contienda. Lo más destacado fué el hecho de que Falange y los carlistas trataron de crear sus propias academias de alféreces provisionales a lo que Franco se opuso con su arrollador talante unificador.

En el bando republicano, hacían falta oficiales preparados y se encontró en el entusiasmo de muchos milicianos un saco enorme de candidatos. Grandes jefes republicanos de demostrada valía venían directamente de la vida civil y miliciana. Destacan Cipriano Mera, Valentín Gonzalez, Durruti, Enrique Líster etc...; pero el paradigma de formación militar republicana lo representa el Quinto Regimiento, auspiciado por el PCE y que formó tanto tropa como oficiales.De igual modo, en el campo republicano se crearon, no sin cierta improvisación las llamadas Escuelas Populares de Guerra. Los aviadores republicanos eran enviados en su mayoía seis meses a Rusia y unos pocos de ellos a Francia.

Pero volvamos a la figura de Rojo quien planteó diversas batallas para frenar el empuje de Franco y que sobre el papel son dignas de elogio táctico. Jarama, Guadalajara, Brunete, Belchite, Teruel y Ebro son algunas batallas en las que Rojo ejerció de planificador, y aunque algunas acabaron en tablas o en lentas derrotas no debe achacarse a Rojo sino a la complejidad y fallos de organización de la compleja maquinaria militar republicana que hubo de montar un ejército partiendo casi desde cero y que aún logró tres años de tiempo para evitar que la causa republicana pereciese.

Tras la caída de Cataluña en febrero de 1939, Rojo se exilió un corto tiempo a Francia y partió hacia Buenos Aires pero fué en Bolivia en donde de 1943 a 1945 dió clases en la Escuela de Estado Mayor reconociéndosele el grado de general del ejército español.

En 1957 se le permite volver a España en donde finalmente es indultado de una cadena perpetua que pesaba sobre él como "auxiliador de la rebelión"(es decir, auxiliador a la rebelión republicana frente al Movimiento). Es conocida la frase de Franco sobre el expediente de Rojo , en el cual hay escrito de puño y letra del Dictador "negar el pan y la sal". A todo ello, militarmente solo se le reconocía como ex- comandante del ejército republicano (graduación anterior al Alzamiento) y solo recibió a su muerte en Madrid en junio de 1966 unos escuetos comentarios en algunos periódicos del régimen, así como un pequeño reconocimiento de un reducido grupo de militares franquistas que alabaron su valía como militar.

Vicente Rojo escribió tres libros fundamentales y son "Alerta los pueblos" (1939), "España Heroica"(1961) y " Así fué la defensa de Madrid" (1967).

Sobre su figura destaco dos libros magníficos. " Vicente Rojo, retrato de un general republicano" de Jose Andrés Rojo, y " Vicente Rojo, el general que humilló a Franco" de Carlos Blanco Escolá.

Quedan muchas cosas que decir de Vicente Rojo. Sólo tres apuntes cortos, los cuales cada uno de ellos por separado darían para muchos artículos. El primer apunte, es que Vicente Rojo, general jefe del ejército "rojo" siempre fué católico practicante. El segundo apunte es que se le estudia en West Point (EEUU) en el apartado de táctica y defensa. El tercer apunte es que está considerado en el mundo de los historiadores militares como el mejor militar español del siglo XX y de los mejores de la historia de nuestro país.

lunes, 24 de agosto de 2009

EL FEUDALISMO EN ESPAÑA.


Hablar de Feudalismo en España siempre ha sido polémico. Dependiendo del concepto que se tuviera del mismo se podían llegar a dar opiniones harto antagónicas. A continuación repasaré algunas opiniones que dieron en su momento los principales prebostes del pensamiento histórico español y medievalismo hispano.

La opinión general respecto al tema a principios del siglo XX era la de considerar que el feudalismo hispano había sido inmaduro. Exponente de esta opinión es García de Valdeavellano, quien no niega que llegaran a la Península las instituciones feudo-vasalláticas desde más allá de los Pirineos, pero siempre en forma de elementos parciales,tardíos y no desarrollados completamente de feudalismo. Académica y personalmente apoyo esta visión porque en realidad lo que nos traslada es que en cada parte o "nación" o "estado" (nótese el entrecomillado de ciertos términos) de la actual Europa se daba un tipo de Feudalismo determinado y en unos niveles propios, existiendo unos conceptos mínimos afines a todos ellos.

Otra opinión destacada y de los mismos años corresponde a Claudio Sánchez Albornoz quien en sus magníficas obras "En torno a los orígenes del Feudalismo" y "España, un enigma histórico" nos dice que en la Hispania visigoda se produjo un proceso de "prefeudalización" y que quedó abortado con la invasión musulmana del 711 d.c instaurándose únicamente en la Marca Hispánica un feudalismo de corte carolingio debido a la relación de este territorio con dicha dinastía, tal y como puede observarse en el Codigo dels Usatges. Lo que más me atrae de la opinión de D. Claudio y sus seguidores es que no contradice en lo más mínimo la anterior opinión de García de Valdeavellano sino que la complementa y enriquece.

Con la llegada de los 60 y 70 a la historigrafía española surgen varias e innovadoras opiniones sobre el tema que estamos tratando. El profesor Miguel Artola nos dice en sus obras que en el periodo correspondiente a la Edad Moderna se puede hablar indistintamente de régimen señorial o feudal, contradiciendo meridianamente la separación terminológica que hasta entonces había campado a sus anchas por entre la historigrafía española y reconociendo de facto la existencia y pervivencia de feudalismo hispano.

Josep Fontana, en 1971 y al estudiar el periodo 1814-1820 nos dice que utilizar el término "feudalismo" en este período es discutible pero que los campesinos españoles del período llamaban "feudalismo" al régimen al cual se oponían.

Estas dos últimas opiniones entroncan en cierto modo con la de Barbero y Vigil quienes en su obra "La formación del feudalismo en la Península Ibérica" afirman categóricamente que se puede hablar de feudalismo en la Península Ibérica desde fines del Imperio Romano hasta fines del siglo XIX. Particularmente no comparto estas últimas visiones tan generalistas del fenómeno feudal debido a que no puede llamarse feudal a las relaciones señor-campesinado en el siglo X y hacerlo igualmente en el siglo XIX cuando ya España había entrado en la órbita de la revoluciones burguesas europeas de 1820, 1830 y 1848 así como de haber gozado de diversas constituciones civiles. Otra cosa es llamar feudalismo al atraso politico, económico y sociológico que arrastró España y del que trató de desembarazarse en vano con la llegada de la Segunda República de 1931.

Por supuesto, existen otras opiniones al respecto del tema, algunas de ellas muy acreditadas pero he querido en este mi primer post, representar aquellas más antagónicas. Pero no quisiera dejarme en el tintero la opinión de historiadores como De Moxó y Pierre Vilar para quienes en cada reino medieval hispánico se desarrolló un feudalismo propio diferenciando ante todo las relaciones feudovasalláticas en Castilla y en la Corona de Aragón.

Actualmente, el estado de la cuestión ha evolucionado hacia una opinión de consenso en la cual se reconoce generalmente un protofeudalismo hispanorromano y visigodo, unas características más difusas que las europeas para el feudalismo medieval y de principios de la Edad Moderna española y un atraso estructural y de clase en periodos contemporáneos que hace confundir en ocasiones términos medievales con otra clase de términos más apropiados.
Publicado por mepi en 11:37

domingo, 2 de agosto de 2009

Palabra de Clío

Llevaba mucho tiempo queriendo hacer un blog. Cuando por fin me decidí, me puse a pensar en sus características. Deseaba un blog que tratara sobre todo de Historia y he decidido ampliarlo a otras ramas hermanas tales como la Geografía, Teología, Sociología etc…
Una vez decidido el contenido del blog me quedaba decidir la manera de exponer ese contenido. Desde el principio tenia claro que no deseaba un blog divulgativo o pedagógico sino un blog que hablara sobre uno o varios aspectos de un tema determinado sin tener que contar para ello dicho tema. Por lo tanto un blog para iniciados en el conocimiento histórico y los saberes afines comentados.
Ahora ya solo quedaba buscar un nombre para mi blog.Lo primero que me vino a la mente fue la palabra Herodoto (padre de la Historia según la tradición y que vivió entre los años 484 y 425 aC), pero me pareció más sugerente el nombre de Clío, la musa de la Historia a la que Herodoto dedica (entre otras musas) su principal obra “Historiae” o “ Los nueve libros de Historia”.
Así pues os presento a Palabra de Clío. Sed bienvenidos.